lunes 21 septiembre, 2026

El Departamento de Justicia de Estados Unidos modificó la acusación penal contra el presidente depuesto de Venezuela, Nicolás Maduro, y redujo de manera significativa las referencias al Cártel de los Soles, organización que durante años fue señalada por Washington como el eje del presunto entramado de narcotráfico del poder venezolano.

De acuerdo con la nueva imputación presentada ante la Corte del Distrito Sur de Nueva York, Maduro ya no es descrito como líder de dicho grupo criminal. En su lugar, el documento redefine al llamado Cártel de los Soles como un “sistema de clientelismo” que beneficia a élites políticas y militares, sin atribuirle una jefatura directa al exmandatario.

El cambio representa un suavizamiento en el lenguaje jurídico, aunque no implica la retirada de los cargos centrales, que incluyen narcotráfico, narcoterrorismo y conspiración para importar cocaína a Estados Unidos.


De “liderazgo criminal” a “red de corrupción”

En la acusación original de 2020, los fiscales estadounidenses sostenían que Maduro “ayudó a gestionar y eventualmente lideró” el Cártel de los Soles conforme consolidaba su poder en Venezuela. Esa narrativa fue utilizada en reiteradas ocasiones por el entonces presidente Donald Trump para justificar su ofensiva antidrogas en el Caribe.

Sin embargo, en el nuevo documento judicial, el término aparece de forma marginal y con un significado distinto. La Fiscalía sostiene ahora que Maduro “participó, perpetuó y protegió una cultura de corrupción” mediante la cual funcionarios de alto nivel se enriquecieron gracias al narcotráfico, operando dentro de una estructura de favores políticos conocida como el Cártel de los Soles.

Según la imputación revisada, las ganancias del tráfico de drogas fluían hacia funcionarios corruptos que operaban bajo un sistema jerárquico, pero sin señalar explícitamente a Maduro como su líder operativo.


Contraste con el discurso político de Trump

La moderación del lenguaje legal contrasta con las declaraciones públicas recientes de Donald Trump, quien afirmó que la captura de Maduro forma parte de una estrategia para desmantelar al Cártel de los Soles y erradicar el narcotráfico impulsado desde Venezuela.

A nivel diplomático, Estados Unidos mantuvo una postura dura. El Departamento de Estado informó que el Cártel de los Soles será designado como Organización Terrorista Extranjera (FTO) a partir del 24 de noviembre de 2025, luego de haber sido clasificado previamente como Terrorista Global Especialmente Designado (SDGT).

En comunicados oficiales, Washington ha señalado que dicha red estaría integrada por altos funcionarios del régimen venezolano, incluyendo a Maduro, aunque esa caracterización ahora aparece menos explícita en el expediente penal.


Primera comparecencia en Nueva York

El lunes, Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, comparecieron por primera vez ante un tribunal federal en Manhattan, donde ambos se declararon no culpables de los cargos presentados en su contra.

Durante la audiencia, Maduro se identificó como presidente de Venezuela y se describió a sí mismo como “prisionero de guerra”, mientras enfrenta acusaciones que incluyen conspiración de narcoterrorismo, tráfico internacional de drogas y delitos relacionados con armas.

Hasta el momento, las autoridades estadounidenses no han explicado públicamente las razones detrás de la modificación del texto acusatorio. No obstante, la Fiscalía mantiene su argumento central: que el poder político en Venezuela facilitó durante años el envío de drogas hacia Estados Unidos, según la versión actualizada del caso.

Share.
Exit mobile version