El dólar estadounidense atraviesa uno de sus momentos más complicados de los últimos años y todo apunta a que 2025 cerrará como su peor ejercicio desde 2017. En la recta final del año, la moneda ha profundizado sus pérdidas y los mercados anticipan que la tendencia negativa podría continuar durante los próximos meses.
En lo que va del año, el índice que mide la fortaleza global del dólar acumula una caída cercana al 8%, mientras que el mercado de opciones refleja un creciente pesimismo entre los inversionistas. Este martes, el billete verde se vendió alrededor de 18.40 pesos, presionado por el debilitamiento general frente a otras divisas.
El Bloomberg Dollar Spot Index llegó a retroceder hasta 0.4%, alcanzando su nivel más bajo desde octubre, aunque recortó parte de las pérdidas tras conocerse un reporte que mostró una aceleración del crecimiento económico de Estados Unidos en el trimestre previo.
Aun así, el balance anual sigue siendo claramente negativo. Analistas advierten que el dólar enfrenta un entorno adverso, marcado por expectativas de recortes adicionales en las tasas de interés de la Reserva Federal, mientras otros bancos centrales están cerca de cerrar sus ciclos de flexibilización.
“La tendencia bajista podría extenderse hacia 2026, aunque de manera más moderada”, señaló Paresh Upadhyaya, estratega de Pioneer Investments, quien advirtió que un repunte inesperado del crecimiento en Estados Unidos podría alterar ese escenario.
Otro factor que juega en contra es el comportamiento estacional. Históricamente, diciembre suele ser un mes débil para el dólar, y este año no ha sido la excepción, con una caída superior al 1% solo en este mes.
El sentimiento negativo también se refleja en el mercado de derivados. Los indicadores conocidos como “risk reversals” muestran que los operadores mantienen una postura bajista sobre el dólar, en niveles que no se veían desde hace varios meses. El euro y el dólar australiano se han convertido en las principales apuestas contra la moneda estadounidense.
“La perspectiva para el dólar sigue siendo claramente negativa”, escribió Ipek Ozkardeskaya, analista senior de Swissquote, al señalar que las apuestas alcistas son cada vez más escasas.
Además de la política monetaria, las dudas sobre la disciplina fiscal de Estados Unidos y las tensiones comerciales internacionales están presionando al dólar. No obstante, algunos expertos advierten que la divisa podría experimentar rebotes bruscos si los próximos datos obligan a replantear las expectativas sobre la Fed.
En contraste, otras economías han mostrado señales de fortaleza. Estados Unidos reportó un crecimiento económico anualizado de 4.3% en el tercer trimestre, el ritmo más rápido en dos años, impulsado por un consumo sólido y mayor inversión empresarial.
Por su parte, Canadá registró un repunte económico en noviembre, lo que fortaleció a su moneda frente al dólar. También destacaron la corona sueca, que alcanzó su nivel más alto desde 2022, y otras divisas del Grupo de los 10, que han superado al billete verde en 2025.
