Este martes 10 de febrero, el ambiente en los pasillos gubernamentales se siente distinto. No es para menos. Tras meses de cuestionamientos y un clima de incertidumbre que parecía no dar tregua, las cifras oficiales soltaron una bomba informativa que ha dejado a más de uno recalculando: los homicidios en el país han caído un 42%.
No se trata solo de un número frío en una diapositiva de PowerPoint. Hablamos de una reducción que, de sostenerse, marcaría el punto de inflexión más drástico en la historia reciente de la seguridad pública. Según el informe presentado esta mañana, la famosa “estrategia” —esa que tanto ha dado de qué hablar en cafés y redacciones— por fin está mostrando los dientes, o mejor dicho, los resultados.
Entre gráficas y realidad
Es cierto que las estadísticas a veces pueden sentirse distantes, pero un recorte de casi la mitad en la incidencia de asesinatos es algo que no se puede ignorar. Durante la lectura de los datos, quedó claro que la apuesta no ha sido un golpe de suerte. Al parecer, la coordinación entre los distintos niveles de mando y el enfoque en las zonas más calientes del mapa han empezado a “limpiar” el panorama.
Sin embargo, el tono de la presentación no fue de victoria absoluta, sino más bien de un suspiro de alivio contenido. “No es para echar las campanas al vuelo, pero sí para reconocer que el camino es el correcto”, se escuchó decir entre líneas. Y es que, aunque el 42% suena a gloria, la memoria de los años más violentos todavía pesa en los hombros de la ciudadanía.
Lo que falta por ver
Claro, no todo es miel sobre hojuelas. El reto ahora es que esa cifra no sea un “pico” pasajero en la gráfica. Los críticos, que nunca faltan, ya se preguntan si esta baja se sentirá de igual forma en las colonias donde el miedo aún duerme con la luz prendida. Al final del día, la gente no vive de porcentajes, sino de la tranquilidad de caminar por la calle sin mirar por encima del hombro.
Lo que es innegable es que el dato de hoy le da un tanque de oxígeno vital a las autoridades. Si la tendencia sigue así, este 10 de febrero será recordado como el día en que los números, por primera vez en mucho tiempo, trajeron buenas noticias.
