Tras varias horas de máxima tensión regional, Irán reabrió su espacio aéreo la mañana de este jueves, luego de haberlo cerrado de manera sorpresiva ante amenazas directas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de un posible ataque militar. La reapertura coincidió con un giro en el discurso desde la Casa Blanca, que habló de una pausa en la violencia interna dentro del país persa.
Desde Washington, Trump aseguró haber recibido garantías de Teherán de que las “matanzas han terminado”, en referencia a la represión contra manifestantes, lo que fue interpretado como un gesto de desescalada, después de que en días previos se advirtiera que una acción militar estadounidense “estaba en camino”.
El cierre del espacio aéreo iraní se produjo sin previo aviso durante la madrugada y afectó todos los vuelos comerciales, según reportes de la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA). La medida reforzó la percepción de un escenario inminente de confrontación, especialmente luego de que Washington ordenara la evacuación de personal no esencial de su base militar en Al Udeid, Qatar, como medida preventiva.
En paralelo, el mandatario estadounidense afirmó que no existen planes inmediatos de ejecuciones en Irán, luego de advertir que respondería militarmente si el régimen iraní continuaba con fusilamientos o el uso de fuerza letal contra civiles. Días antes, Trump había amenazado con intervenir para “proteger a los manifestantes”.
Las protestas en Irán, que ya cumplen casi tres semanas, han dejado un saldo devastador. Organizaciones de derechos humanos como HRANA estiman cerca de 2,600 personas muertas, en su mayoría manifestantes, mientras que Iran Human Rights, con sede en Noruega, eleva la cifra a más de 3,400 fallecidos. Funcionarios iraníes, citados de forma anónima, reconocen que las víctimas mortales superan las 2,000.
Desde la Casa Blanca, la portavoz Karoline Leavitt sostuvo que el gobierno estadounidense tiene registro de al menos 800 ejecuciones desde el inicio de las movilizaciones y advirtió que “todas las opciones están sobre la mesa” si continúan las muertes relacionadas con las protestas. No obstante, confirmó que la ejecución del manifestante Erfan Soltani fue aplazada, según reportes de su familia y organizaciones de derechos humanos.
Analistas subrayan que la situación sigue siendo altamente volátil, recordando que Trump ya ha mostrado en el pasado una estrategia impredecible, como ocurrió en junio pasado, cuando anunció que decidiría “en una o dos semanas” sobre un ataque a Irán… y bombardeó instalaciones nucleares días después.
Las protestas actuales estallaron a finales de diciembre por la devaluación de la moneda, la inflación descontrolada y el deterioro del poder adquisitivo, agravadas por un apagón prolongado de internet impuesto por el gobierno. Desde entonces, la represión ha dejado cientos de muertos y ha colocado a Irán nuevamente en el centro de la tensión internacional.
