Ciudad de México.— La presidenta Claudia Sheinbaum cuestionó públicamente al diario Reforma por lo que calificó como una práctica editorial engañosa, luego de que el medio publicara una nota en la que se acusa al presidente venezolano Nicolás Maduro de presuntos vínculos con el narcotráfico, utilizando fotografías en las que aparece junto al expresidente Andrés Manuel López Obrador.
Durante su conferencia matutina, la mandataria exhibió la portada y el contenido de la publicación, señalando que los propios señalamientos citados por el periódico se remontan a un periodo anterior, específicamente entre 2006 y 2008, cuando México era gobernado por Felipe Calderón y Maduro se desempeñaba como canciller de Venezuela.
Sheinbaum subrayó que existe una incongruencia evidente entre el texto de la nota y las imágenes que la acompañan, pues se recurre a fotografías recientes para reforzar acusaciones que corresponden a otro contexto político y temporal.
“Si los hechos que se mencionan ocurrieron durante el sexenio de Calderón, ¿por qué no aparece Calderón en la nota?, ¿qué tienen que ver esas imágenes con lo que se está afirmando?”, cuestionó la presidenta ante los medios.
La mandataria aclaró que su señalamiento no constituye una defensa ni una acusación contra Nicolás Maduro, ya que dijo desconocer el sustento y la veracidad de la información difundida. Sin embargo, enfatizó que el uso selectivo de imágenes busca construir una narrativa política que induce a conclusiones erróneas.
Asimismo, recordó que durante el gobierno de López Obrador, México mantuvo un papel de mediador internacional en los procesos de diálogo entre el gobierno venezolano, sectores de la oposición y actores internacionales, incluidos representantes de Estados Unidos.
“México actuó como facilitador del diálogo, incluso brindando protección diplomática a actores políticos venezolanos. De ahí surge esta insistencia de algunos sectores en equiparar a México con la situación de Venezuela, lo cual es falso”, señaló.
Sheinbaum concluyó haciendo un llamado a la responsabilidad de los medios de comunicación y defendió el derecho de la ciudadanía a recibir información precisa y contextualizada.
“La información debe ser veraz. No se puede construir una supuesta verdad a partir de imágenes y narrativas manipuladas”, afirmó.
