La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo expresó su respaldo al gobierno de Puebla, encabezado por Alejandro Armenta, frente a lo que calificó como un intento de presión y chantaje mediático por parte de TV Azteca, empresa propiedad de Ricardo Salinas Pliego.
Durante su conferencia matutina, la mandataria afirmó que los ataques difundidos por la televisora no responden a un ejercicio legítimo del periodismo, sino a la negativa del gobierno estatal de otorgar convenios publicitarios millonarios.
Cobertura a cambio de dinero no es periodismo
Sheinbaum sostuvo que cuando un medio condiciona su línea editorial al pago de recursos públicos, deja de informar y pasa a operar como un mecanismo de presión política.
“Si no nos das contratos, te atacamos. No hay que caer en eso, porque no tiene que ver con el derecho a la información”, advirtió.
La presidenta coincidió con las declaraciones del jefe de Gabinete de Puebla, José Luis García Parra, quien denunció que TV Azteca habría exigido más de 2 mil millones de pesos en contratos, además de un convenio adicional para mantener una cobertura favorable.
Una práctica del pasado
La titular del Ejecutivo federal señaló que este tipo de conductas pertenecen a viejas prácticas que antes pasaban desapercibidas, pero que hoy pierden fuerza ante la existencia de medios alternativos, las conferencias matutinas y el contacto directo con la ciudadanía.
“Antes se decía que los gobiernos presionaban a los medios; ahora ocurre al revés”, puntualizó.
Libertad de expresión sin condicionamientos
Sheinbaum subrayó que su gobierno no censura contenidos, no exige despidos de comunicadores ni condiciona líneas editoriales, pero advirtió que algunas empresas mediáticas priorizan intereses económicos por encima de las audiencias.
“Que hablen lo que quieran. El debate público existe, pero no se debe ceder a presiones”, afirmó.
El origen del conflicto
Según la denuncia del gobierno poblano, TV Azteca solicitó 2 mil 350 millones de pesos en contratos, además de 60 millones adicionales por cobertura informativa. Tras la negativa del gobierno de Alejandro Armenta, la televisora habría iniciado una campaña de ataques y desinformación contra la administración estatal.
