La Presidenta y líderes del sector privado presentan un plan estratégico enfocado en infraestructura, energía y nearshoring.
Ciudad de México, 10 de febrero de 2026
En un movimiento clave para consolidar la estabilidad económica del país, la Presidenta de México y las principales cúpulas empresariales presentaron este martes en Palacio Nacional un ambicioso paquete de inversiones público-privadas. El acuerdo busca aprovechar la coyuntura del nearshoring y garantizar que el desarrollo se traduzca en bienestar social y empleos de calidad.
El plan contempla una movilización de recursos por 4.2 billones de pesos para el resto del sexenio, equivalente a cerca del 12% del PIB. Para este 2026, se proyecta una ejecución inmediata de 850,000 millones de pesos destinados a sectores críticos como energía renovable, modernización de puertos y redes ferroviarias de carga.
“La prosperidad de México requiere de una visión conjunta. Aquí hay reglas claras y certidumbre jurídica para que el capital privado sea una palanca de justicia social”, afirmó la mandataria ante los líderes del Consejo Coordinador Empresarial (CCE).
Por su parte, el Secretario de Economía destacó que el país espera captar 45,000 millones de dólares en Inversión Extranjera Directa este año. “No competimos por mano de obra barata, sino por innovación y eficiencia logística”, subrayó el funcionario, estimando la creación de 600,000 empleos vinculados a estos proyectos.
El sector privado, representado por el presidente del CCE, celebró la apertura al diálogo y la meta de alcanzar una inversión total del 25% respecto al PIB. Al respecto, el líder empresarial señaló: “Este acuerdo nos da la confianza necesaria para invertir a largo plazo; la certidumbre es el oxígeno de cualquier proyecto exitoso”.
La reunión concluyó con el compromiso de instalar mesas de seguimiento mensual, reforzando una alianza institucional que busca transformar la bonanza económica en un crecimiento con equidad para todas las regiones del país.
