CARACAS (5 de enero, 2026) – Una noche de pánico se vivió este lunes en el centro de la capital venezolana. Alrededor de las 8:00 p. m., fuertes ráfagas de disparos y detonaciones sacudieron las inmediaciones del Palacio de Miraflores, la sede presidencial, generando alarma en una población que ya se encuentra bajo máxima tensión tras los eventos políticos de los últimos días.
Lo que se sabe hasta el momento
- Ataque a drones: Según fuentes militares y reportes de agencias como EFE y AFP, la Guardia de Honor Presidencial y la Casa Militar activaron protocolos de defensa para repeler drones no identificados que sobrevolaban el perímetro de seguridad del Palacio.
- Cielo iluminado: Testigos grabaron videos donde se aprecian proyectiles trazadores cruzando el cielo caraqueño y se escuchan ráfagas intermitentes de fusiles automáticos.
- Versión Oficial: Funcionarios del gobierno de la recién juramentada presidenta encargada, Delcy Rodríguez, aseguraron que “la situación está bajo control” y calificaron el evento como un incidente de seguridad resuelto, descartando —por ahora— un enfrentamiento terrestre directo.
- Despliegue de seguridad: El centro de Caracas se encuentra fuertemente custodiado por la Policía Nacional Bolivariana (PNB) y grupos de civiles armados (colectivos), quienes han restringido el paso peatonal y vehicular.
Contexto: Un país en vilo
Este incidente ocurre apenas horas después de que Delcy Rodríguez asumiera formalmente como presidenta encargada de Venezuela ante la Asamblea Nacional, tras la captura de Nicolás Maduro el pasado sábado 3 de enero durante una operación militar liderada por Estados Unidos.
Mientras en Caracas se escuchaban los disparos, en Nueva York, Maduro y su esposa Cilia Flores comparecían ante un tribunal federal declarándose “no culpables” de los cargos de narcotráfico que les imputa la justicia estadounidense.
Estado de la Ciudad
Hasta el cierre de este reporte, se mantiene un patrullaje militar estricto. Aunque el gobierno afirma que hay “total tranquilidad”, la presencia de aeronaves y la activación de defensas antiaéreas mantienen a la capital en un estado de alerta máxima.
