lunes 21 septiembre, 2026

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a sacudir el tablero geopolítico con la formalización del Consejo de Paz (Board of Peace), un organismo internacional alternativo que ha sido interpretado como un intento de reconfigurar el liderazgo global al margen de la ONU.

Mientras críticos internacionales alertan sobre una posible erosión del multilateralismo, el canciller mexicano Marcelo Ebrard descartó que esta iniciativa represente una amenaza directa para México.


Un organismo alternativo con poder concentrado en Washington

El nuevo Consejo de Paz se presenta como una estructura paralela a las Naciones Unidas, a las que Trump ha acusado reiteradamente de ser ineficientes y burocráticas.

Entre sus características más controvertidas destacan:

  • Independencia total de la ONU y de sus resoluciones previas.
  • Membresía condicionada a aportaciones financieras millonarias, con cuotas de hasta 1,000 millones de dólares para países con asiento permanente.
  • Poder centralizado en la presidencia estadounidense, con facultades para invitar o expulsar miembros y emitir decisiones finales sin vetos colectivos.

Gaza, el primer gran laboratorio del Consejo de Paz

El plan impulsado por Trump plantea supervisar el alto al fuego y la reconstrucción de Gaza, con propuestas como:

  • Desmilitarización de Hamás y establecimiento de un gobierno de transición palestino con tecnócratas supervisados internacionalmente.
  • Un esquema de seguridad y desarrollo que, según críticos, podría derivar en control prolongado del territorio por EE. UU. e Israel, con menor supervisión en materia de derechos humanos.

Organizaciones y analistas han advertido que el proyecto podría priorizar intereses estratégicos y económicos sobre soluciones multilaterales tradicionales.


Rusia, entre el respaldo condicionado y la desconfianza

El presidente ruso Vladimir Putin ha expresado una postura prudente:

  • Señaló que apoyaría el plan si conduce a la solución de dos Estados.
  • Se abstuvo en resoluciones de la ONU relacionadas con Gaza, alegando dudas sobre posibles acciones unilaterales.
  • Analiza una invitación formal para integrarse al Consejo, con la condición de que cualquier aporte financiero provenga de fondos rusos actualmente bloqueados.

Escepticismo entre aliados occidentales

Países como Francia y Reino Unido han mostrado preocupación por el impacto del Consejo de Paz en el sistema internacional, al considerar que podría debilitar el multilateralismo y fortalecer un modelo basado en intereses individuales y económicos.


México minimiza riesgos

Desde México, Ebrard afirmó que la iniciativa no representa una amenaza directa para el país, aunque expertos señalan que el proyecto podría redefinir el equilibrio global y afectar futuras negociaciones internacionales.


Un nuevo orden en disputa

El Consejo de Paz de Trump se perfila como una apuesta por un orden internacional más centralizado y dominado por Estados Unidos, lo que ha abierto un debate global sobre el futuro de la diplomacia multilateral y el papel de la ONU en el siglo XXI.

Share.
Exit mobile version