lunes 21 septiembre, 2026

En medio de uno de los inviernos más difíciles desde el inicio del conflicto, Ucrania vuelve a enfrentar horas de incertidumbre. El presidente Volodímir Zelensky alertó a la población sobre la posibilidad de un nuevo ataque masivo ruso durante la noche y pidió mantenerse atentos a las alertas aéreas y acudir a refugios si es necesario.

La advertencia llega después de una nueva oleada de bombardeos que dejó sin electricidad a más de 600 mil hogares, principalmente en las regiones de Zaporizhzhia y Dnipropetrovsk, justo cuando las temperaturas bajo cero hacen de la electricidad y la calefacción una cuestión de supervivencia.

Para Zelensky, estos ataques no son solo acciones militares. Desde Kiev, acusó al presidente ruso Vladímir Putin de “usar el invierno como arma”, al golpear de forma sistemática la infraestructura energética, buscando quebrar la vida cotidiana de la población a través del frío, la oscuridad y el miedo.

Según información oficial, Rusia ha empleado drones y misiles balísticos para atacar instalaciones clave del sistema eléctrico, provocando apagones masivos en plena temporada invernal. Las autoridades ucranianas consideran que se trata de una estrategia sostenida para debilitar al país afectando servicios básicos y presionando a la sociedad civil.

Los ataques también alcanzaron ciudades como Krivói Rog, donde los impactos causaron daños materiales y obligaron a reforzar la protección de zonas civiles, ante el temor de nuevas ofensivas en las próximas horas.

Zelensky ha insistido en que el objetivo va más allá del campo de batalla. En sus mensajes, subraya que dejar a millones de personas sin luz ni calefacción en invierno es un ataque directo contra la población, al exponer a familias enteras a condiciones extremas que ponen en riesgo su salud y su vida.

“Cuando ciudades completas quedan a oscuras y sin calefacción en temperaturas bajo cero, no es combate; es terror contra civiles”, ha repetido el mandatario.

Mientras crece el temor a nuevos bombardeos, Ucrania se prepara para otra noche de sirenas, refugios improvisados y resistencia, con la esperanza de que el frío no termine siendo un arma más en una guerra que ya ha dejado profundas cicatrices.

Share.
Exit mobile version