Tres elementos de la Policía Estatal de Coahuila fueron separados de sus funciones luego de que circularan en redes sociales videos donde presuntamente exigen dinero a un automovilista proveniente de Estados Unidos durante un filtro de seguridad en el municipio de Ramos Arizpe.
Las grabaciones, difundidas principalmente en TikTok, muestran a un conductor que se identifica como residente de Minnesota y que viajaba con destino a Morelos. En el material audiovisual, uno de los agentes le señala supuestas irregularidades por portar placas estadounidenses en un vehículo de origen mexicano, advirtiéndole que enfrentaría sanciones y gastos que podrían ascender a 25 mil pesos, entre grúa y corralón.
Posteriormente, el oficial deja entrever que el problema podría resolverse de otra manera, sugiriendo un pago menor. En el intercambio se escucha la exigencia de 600 dólares, equivalentes a poco más de 11 mil pesos, ante la negativa del automovilista de contar con esa cantidad.
En la parte final del video aparece otro agente, aunque el desenlace del encuentro no queda registrado.
Autoridades reaccionan y abren investigación
Tras la difusión del material, la Secretaría de Seguridad Pública de Coahuila confirmó que los tres elementos involucrados fueron retirados de su cargo y que se inició una investigación interna por posibles actos de corrupción. La dependencia precisó que los hechos ocurrieron el 30 de noviembre, pero que se actuó de manera inmediata una vez que se tuvo conocimiento formal del caso.
La autoridad estatal reiteró su postura de cero tolerancia ante conductas ilícitas, especialmente cuando involucran a personal encargado de la seguridad pública, y recordó a la ciudadanía que puede presentar denuncias a través del número de emergencias 9-1-1.
Este caso vuelve a poner en evidencia una práctica que daña profundamente la confianza ciudadana: la extorsión desde los propios filtros de seguridad. Más allá de la separación inmediata de los agentes, el verdadero reto está en erradicar una cultura donde algunos uniformados ven en los viajeros —especialmente paisanos— una oportunidad de abuso. La transparencia y las sanciones ejemplares serán clave para demostrar que el combate a la corrupción no se queda solo en el discurso.

