LA HABANA / WASHINGTON – En un giro inesperado de la política exterior hacia la isla, el buque petrolero ruso Anatoly Kolodkin atracó este lunes 30 de marzo en aguas cubanas transportando 100,000 toneladas de petróleo crudo. La operación se produce tras semanas de un “asedio petrolero” que ha mantenido a Cuba al borde del colapso energético total.

El factor clave: La anuencia de Washington
Aunque Cuba enfrenta sanciones severas, el presidente estadounidense Donald Trump afirmó hoy que su administración decidió no interceptar el cargamento. “No nos importa que reciban un cargamento porque tienen que sobrevivir”, señaló el mandatario, sugiriendo una flexibilización temporal para evitar una catástrofe humanitaria mayor en la región.

Impacto en la crisis
Se estima que este cargamento puede convertirse en unos 250,000 barriles de diésel, lo cual cubriría la demanda energética básica de la isla por aproximadamente 12 días. El país ha sufrido apagones masivos y una paralización del transporte en los últimos meses tras el cese de suministros habituales de México y Venezuela.

Reacciones
- Moscú: El Ministerio de Transporte de Rusia confirmó la entrega, calificándola como un “deber hacia nuestros amigos cubanos”.
- La Habana: El presidente Miguel Díaz-Canel reconoció la gravedad de la crisis y señaló que este envío ofrece un “respiro necesario”, aunque la situación estructural sigue siendo crítica.

