CIUDAD DE MÉXICO – En lo que analistas califican como un acto de urgencia política ante la crisis terminal que atraviesa el PRI, su dirigente nacional, Alejandro “Alito” Moreno, lanzó un inusual llamado a las figuras históricas que han abandonado el partido para que “regresen a casa”. Sin embargo, la respuesta del sonorense Manlio Fabio Beltrones no fue la que el campechano esperaba, transformando la invitación en un crudo diagnóstico de la decadencia del tricolor.

Con miras a los procesos electorales de 2027 y tras una serie de derrotas que han reducido la presencia territorial del PRI a mínimos históricos, Moreno abrió las puertas a personajes como Miguel Ángel Osorio Chong y el propio Beltrones. El mensaje, aunque envuelto en un discurso de unidad, trasluce la debilidad de una dirigencia que ha perdido cuadros clave y que hoy enfrenta un aislamiento sin precedentes.

Lejos de aceptar la invitación, el senador Manlio Fabio Beltrones fue contundente al declarar que él nunca se ha ido del PRI, por lo que no tiene sentido hablar de un regreso. En una postura de confrontación abierta, Beltrones identificó a Alejandro Moreno como el principal obstáculo para que el partido recupere su relevancia, asegurando que es precisamente la figura de “Alito” la que impide que los militantes que se alejaron decidan volver a las filas del instituto.

Finalmente, el exgobernador de Sonora lanzó una advertencia letal para el futuro de la oposición: el PRI llega a su punto más crítico hacia las próximas elecciones porque ningún partido político quiere aliarse con ellos debido a la desconfianza que genera su actual dirigencia. Lo que este intercambio revela para la audiencia de Vértice Informativo no es un intento de reconciliación, sino una lucha por el control de las cenizas del PRI, donde los líderes históricos condicionan el futuro del partido a la salida inmediata de su actual presidente.

