Este 6 de enero de 2026, el Gobierno de México presentó una denuncia formal ante el Consejo Permanente de la Organización de los Estados Americanos (OEA) expresando su profunda preocupación por lo que calificó como una posible expansión de acciones militares de Estados Unidos en la región.
¿Quién hizo la denuncia?
La postura fue presentada por Alejandro Encinas, representante permanente de México ante la OEA. En su intervención, advirtió que las amenazas de intervención militar no solo afectan a un país, sino que ponen en riesgo la paz y la estabilidad de todo el continente.

El conflicto en Venezuela
La denuncia surge tras la reciente incursión militar unilateral de Estados Unidos en Venezuela, que resultó en la captura de Nicolás Maduro. México calificó este acto como una “agresión unilateral” y una violación a la Carta de la OEA y de la ONU, que prohíben el uso de la fuerza contra la integridad territorial de los Estados.
Las amenazas hacia otros países
El temor de una “expansión militar” se debe a las declaraciones recientes del presidente de EE. UU., Donald Trump, quien ha sugerido la posibilidad de intervenir militarmente en otros países de la región (específicamente México y Colombia) bajo el argumento de combatir el tráfico de drogas y los cárteles.

Los argumentos de México
México fundamentó su denuncia en tres principios históricos de su política exterior:
- No intervención: El rechazo a que cualquier potencia decida sobre el gobierno o territorio de otro país.
- Soberanía nacional: La premisa de que “América no pertenece a una doctrina o a una potencia”, sino a sus pueblos.
- Solución pacífica: La exigencia de que los conflictos se resuelvan mediante el derecho internacional y no mediante las armas.
La postura de la Presidenta Sheinbaum
La presidenta Claudia Sheinbaum respaldó esta posición desde México, rechazando tajantemente cualquier presencia de tropas estadounidenses en territorio mexicano y señalando que la colaboración en seguridad debe ser coordinada, pero nunca bajo subordinación militar.
México busca liderar un bloque regional que defienda la “zona de paz” en América Latina frente a la política de intervención que ha retomado Washington en este 2026.

