El gobierno de Canadá, liderado por el primer ministro Mark Carney, está considerando el despliegue de tropas en Groenlandia. Esta medida se analiza como parte de una serie de ejercicios militares con aliados de la OTAN, en respuesta a las recientes tensiones generadas por el interés del presidente estadounidense Donald Trump en adquirir o controlar la isla. Estas incluirían la protección de infraestructura crítica en el Ártico.

Otros aliados europeos como Francia, Alemania, Suecia y Noruega ya han movilizado personal a la isla para misiones rápidas de refuerzo defensivo bajo iniciativas como la “Operación Resistencia Ártica”.

Estados Unidos ha calificado estas misiones como un desafío, llegando incluso a amenazar con la imposición de aranceles a las naciones europeas que participen en estos ejercicios militares en Groenlandia.

Aunque ya existe presencia de la Real Fuerza Aérea Canadiense en ejercicios del NORAD en la zona, el gobierno canadiense ha enfatizado su apoyo a la soberanía danesa y al derecho de autodeterminación del pueblo groenlandés.


