Esta mañana, 29 de enero de 2026, la presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que volvió a colgar el teléfono tras una charla con Donald Trump, calificándola —como ya empieza a ser costumbre en su lenguaje diplomático— de “cordial y productiva“. No es un dato menor, considerando el historial de fricciones entre ambos.
Una charla entre “viejos conocidos”
La llamada duró unos 40 minutos y, según lo que Sheinbaum soltó en su “mañanera“, no solo hablaron de los temas densos de la agenda. Hubo tiempo hasta para las cortesías: la mandataria aprovechó para saludar a Melania Trump, recordando el encuentro que tuvieron hace poco en Washington. Parece que, al menos en las formas, la relación está en un punto mucho más suave de lo que muchos pronosticaban.

¿De que hablaron?
Aunque los detalles técnicos suelen guardarse bajo llave, los puntos clave fueron tres:
- Comercio: Siguen arrastrando la revisión del tratado y el tema de los aranceles, pero Sheinbaum asegura que “vamos avanzando bien“.
- Seguridad y Fentanilo: Trump reconoció la baja en el tráfico de drogas, un punto donde México ha estado sacando pecho últimamente.
- Soberanía: Aquí es donde la presidenta marca su raya. Reiteró que la cooperación es bienvenida, pero nada de intervenciones militares de EE. UU. en suelo mexicano para combatir cárteles.

El “guiño” inesperado de Trump
Lo que más llamó la atención no fue el comunicado oficial de Palacio Nacional, sino lo que Trump escribió en su red, Truth Social. Fiel a su estilo, pero con un tono sorprendentemente positivo, el estadounidense se deshizo en halagos diciendo que “México tiene una líder maravillosa e inteligente” y que los mexicanos deberían estar muy contentos.
Aunque todavía no hay una fecha grabada en piedra para una reunión presencial, Trump ya dejó caer la invitación para que Sheinbaum visite la Casa Blanca pronto. Por ahora, parece que la estrategia de “cooperación sin subordinación” le está funcionando a la presidenta para mantener la fiesta en paz con su homólogo del norte.

