La presidenta Claudia Sheinbaum expresó su desacuerdo con la presencia en México de Rosa María Payá, integrante de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), al considerar que su participación en actos relacionados con acciones contra Cuba no corresponde al carácter técnico e independiente que debe mantener el organismo.

Durante su conferencia matutina, la mandataria señaló que la función de la CIDH es atender denuncias en materia de derechos humanos, no promover causas políticas específicas. “Si vienen a nombre de la Comisión, no pueden militar a favor de una u otra causa, sino revisar si existen quejas”, subrayó.
Sheinbaum explicó que, tras conocer información periodística sobre la visita de Payá, solicitó a la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) un informe detallado sobre el carácter de su estancia en el país. Aunque aclaró que no es partidaria de aplicar el artículo 33 constitucional —que contempla la expulsión de extranjeros por intervenir en asuntos políticos nacionales—, enfatizó la necesidad de transparencia respecto a este tipo de visitas.
Reuniones sin carácter oficial
De acuerdo con reportes, Payá participó el pasado 22 de enero en el foro “Cuba y América Latina, seis décadas de autoritarismo”, organizado en la Ciudad de México por la Universidad de la Libertad, institución vinculada al empresario Ricardo Salinas Pliego. En el encuentro también intervinieron figuras como el ex canciller Jorge Castañeda y otros críticos del gobierno cubano.

No existen registros públicos de que la comisionada haya sostenido reuniones con autoridades mexicanas ni de que su presencia formara parte de una misión institucional de la CIDH. Tampoco el organismo difundió comunicados relacionados con una agenda oficial en territorio mexicano durante esas fechas.
Debate sobre independencia
La participación de Payá ocurre en un contexto en el que su nombramiento como integrante de la CIDH generó cuestionamientos. Su candidatura fue impulsada por la administración del entonces presidente estadounidense Donald Trump y por el secretario de Estado Marco Rubio. Incluso, un panel independiente del sistema interamericano advirtió previamente sobre posibles conflictos en la apariencia de independencia, debido a su vinculación con organizaciones civiles de perfil político.
Desde que asumió el cargo el 1 de enero de 2026, Payá ha mantenido una presencia activa en foros internacionales con posturas críticas hacia el gobierno cubano y el llamado socialismo del siglo XXI.

Postura ante la crítica digital
En otro momento de su intervención, Sheinbaum afirmó que existen plataformas digitales ligadas a sectores de derecha que, a su juicio, difunden información falsa para desacreditar a su gobierno. No obstante, reiteró que su administración no optará por la censura, sino por confrontar públicamente lo que considere datos incorrectos.
“Si no se informa, entre la gente quedan las percepciones de estas mentiras”, sostuvo.
La polémica reaviva el debate sobre los límites entre la actividad diplomática, la libertad de expresión y la imparcialidad que deben guardar los integrantes de organismos internacionales cuando visitan otros países.

