La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo rechazó que el libro del exconsejero jurídico Julio Scherer Ibarra tenga repercusiones en su administración y dejó claro que no tiene intención de leerlo.

Durante su conferencia en Palacio Nacional, la mandataria afirmó que, por lo que ha visto en medios, no encuentra claridad en las fuentes utilizadas para sustentar las denuncias contenidas en la obra “Ni venganza ni perdón, una amistad al filo del poder”, escrita junto al periodista Jorge Fernández Menéndez.
“No lo he leído, ni lo voy a leer”, sentenció.
Señalamientos y respuesta oficial
En el libro se plantean acusaciones contra exfuncionarios del sexenio anterior, en particular contra Jesús Ramírez Cuevas, actual coordinador de asesores de la Presidencia. Entre los señalamientos destacan presuntos beneficios derivados de decretos presidenciales, manejo de conferencias matutinas y supuestos vínculos con el empresario Sergio Carmona, investigado por la trama del llamado huachicol fiscal antes de su asesinato en 2021.

Ramírez Cuevas respondió mediante una carta pública en la que negó cualquier relación con actividades ilícitas y retó a que se presenten pruebas ante tribunales.
Sheinbaum reiteró su respaldo al funcionario y recordó que lo conoce desde hace años, subrayando que su permanencia en el Gobierno no está en discusión.
“No afectará al movimiento”
La presidenta sostuvo que la crítica y la autocrítica son válidas, pero enfatizó que su Gobierno forma parte de un movimiento de transformación respaldado por la ciudadanía.
A su juicio, la polémica generada por el libro se limita principalmente a redes sociales y al llamado “círculo rojo”, y no tendrá consecuencias políticas de fondo.

“Si hay una denuncia, que se presente”, añadió.
El evento de presentación del libro, programado para esta semana, fue cancelado sin que hasta ahora se hayan dado mayores detalles.
Durazo también responde
Tras las declaraciones presidenciales, el gobernador de Sonora, Alfonso Durazo, publicó un mensaje en el que rechazó cualquier insinuación de financiamiento irregular en su campaña de 2021, relacionada con los señalamientos mencionados en el libro.
Durazo aseguró que nunca recibió recursos ilícitos y afirmó que pidió a Scherer aclarar públicamente cualquier confusión. Según relató, el exconsejero habría señalado que se trataba de una “fe de erratas”, aunque hasta ahora no se ha emitido una precisión pública.
La controversia abre un nuevo capítulo en el debate interno dentro de Morena, aunque desde el Ejecutivo federal se insiste en que el contenido del libro no tendrá impacto en la estabilidad del Gobierno.

