Alejandro (Alito) Moreno, apoya la idea de que Estados Unidos participe en operaciones contra los cárteles del crimen organizado en México, argumentando que eso no sería una violación de la soberanía nacional.

Durante la entrevista, Moreno afirmó que la cooperación con Estados Unidos “no dobla la soberanía”, e incluso sugirió que aeronaves militares extranjeras deberían aterrizar en aeropuertos civiles mexicanos para “mandar un mensaje” a la población, una idea que expertos consideran riesgosa, innecesaria y contraria a los protocolos de seguridad nacional.

Morena le arruinó planes para permitir una invasión.
El líder priista también se presentó como víctima política al asegurar que Morena lo retiró de la Comisión de Marina del Senado por “temor” a que él autorizara el ingreso de tropas extranjeras al país. Sin embargo, no explicó bajo qué fundamento constitucional México debería permitir la entrada de fuerzas armadas de otro país, ni por qué eso sería deseable para la población mexicana.

El priista, salió en defensa de Estados Unidos.
En su discurso, Moreno insistió en que solo Estados Unidos tiene la tecnología, inteligencia y capacidad para enfrentar al crimen organizado, minimizando por completo el papel de las Fuerzas Armadas mexicanas y sugiriendo que sin ayuda extranjera el país es incapaz de combatir a los cárteles, una postura que contrasta con el discurso histórico del PRI en defensa de la soberanía nacional.
”Quien tiene la tecnología, el equipamiento y la inteligencia es el gobierno de los Estados Unidos”


