René Valencia Reyes quien es el actual líder de la organización Revolución Social y del Movimiento del Sombrero reportó un ataque armado directo contra él, fue emboscado mientras viajaba en su camioneta por la carretera en Michoacán, específicamente en el tramo entre Pátzcuaro y Erongarícuaro.

Toda esta emboscada fue transmitida en vivo al igual que suelen documentar sus actividades por Facebook. En los videos se escucha a René gritando que los estaban balaceando y pidiendo auxilio mientras intentaban huir con los neumáticos dañados por los disparos.

Afortunadamente, René Valencia logró salir ileso del ataque, aunque su vehículo recibió múltiples impactos de bala de grueso calibre.
René Valencia Reyes es hermano de Guillermo “Memo” Valencia, exalcalde de Tepalcatepec y actual líder del PRI en el estado. Ambos han sido figuras visibles en el activismo social en la región.

Revolucion Social y el movimiento del sombrero son las dos caras de la misma moneda están íntimamente ligados y comparten a las mismas personas, el primero es su lado de “activismo ciudadano” y el segundo es el “brazo político”
Su ideología es hacer:
“Justicia por mano propia”
Promueven que el ciudadano no se deje extorsionar y que detenga a delincuentes en flagrancia para exhibirlos.
Su lema ha sido:
“Si la autoridad no puede, el pueblo lo hará”.
René Valencia ha dicho recientemente que “ya estuvo suave de aguantar” y que los ciudadanos deben estar listos para defenderse, pero oficialmente siempre piden el apoyo de la Guardia Nacional o el Ejército en sus transmisiones.

Tras el atentado de ayer, René Valencia acusó que el gobierno los ha dejado solos frente a estos grupos.
Esto se contra pone al “Plan Michoacán” de Sheinbaum, que prohíbe grupos armados paralelos. El gobernador Alfredo Ramírez Bedolla ha sugerido en ocasiones que algunos miembros del movimiento podrían estar relacionados con grupos delictivos o que su activismo “provoca” violencia porque recordemos que el 21 de noviembre de 2025 detuvieron a 7 escoltas de Carlos Manzo acusándolos de estar infiltrados, algo que el movimiento denunció como una persecución política para desarmarlos.

