El Buró Federal de Investigaciones (FBI) dio a conocer fotografías de decenas de motocicletas de alta gama aseguradas en México y que presuntamente estarían vinculadas con Ryan James Wedding, exatleta olímpico canadiense señalado por su participación en redes de narcotráfico y supuestos nexos con el Cártel de Sinaloa.
De acuerdo con la agencia estadounidense, el valor aproximado de las unidades decomisadas alcanzaría los 40 millones de dólares, lo que reflejaría no solo el poder económico del grupo criminal al que se le vincula, sino también el nivel de sofisticación con el que operan estas organizaciones.

El FBI destacó que el aseguramiento fue posible gracias a la coordinación entre autoridades mexicanas, canadienses y estadounidenses, incluyendo a la policía de Los Ángeles, como parte de investigaciones conjuntas contra el crimen organizado transnacional.
Cateos en CDMX y Estado de México
El pasado 24 de diciembre, el Gobierno de México informó sobre el aseguramiento de 62 motocicletas de lujo, además de droga y otros bienes, tras la ejecución de cuatro cateos en inmuebles ubicados en la Ciudad de México y el Estado de México, presuntamente relacionados con Wedding, quien figura entre los 10 fugitivos más buscados por el FBI.
Las autoridades mexicanas señalaron que, como resultado de labores de inteligencia y cooperación internacional, se identificaron domicilios vinculados al exatleta, lo que permitió a un juez de control autorizar las órdenes de cateo.
Durante los operativos se localizaron dosis de metanfetamina y marihuana, vehículos, obras de arte, cartuchos útiles, documentación diversa y hasta medallas olímpicas, bienes que quedaron bajo resguardo ministerial, mientras que los inmuebles fueron asegurados.
En las acciones participaron elementos de la FGR, SSPC, Semar, Defensa y la Guardia Nacional.

Recompensa millonaria por su captura
Días antes, el 8 de diciembre, la Embajada de Estados Unidos en México informó que el FBI ofrece una recompensa de hasta 15 millones de dólares por información que conduzca a la captura de Wedding, a quien acusa de dirigir una organización violenta dedicada al tráfico de cocaína con operaciones desde territorio mexicano.
El gobierno estadounidense elevó recientemente la recompensa de 10 a 15 millones de dólares, además de imponer sanciones financieras contra el exdeportista y personas cercanas a su red.

Wedding representó a Canadá en los Juegos Olímpicos de Invierno de 2002, pero según autoridades estadounidenses, tras retirarse del deporte profesional se integró al mundo del narcotráfico, estableciendo su última base conocida en México.
El caso de Ryan Wedding vuelve a exhibir cómo figuras públicas pueden transformarse en piezas clave del crimen organizado internacional, así como la facilidad con la que el dinero ilícito se convierte en símbolos de lujo extremo. Más allá del golpe económico, el decomiso envía un mensaje relevante: la cooperación internacional comienza a cerrar espacios a quienes creían poder operar con impunidad bajo una fachada de éxito y poder.

