LA PAZ, B.C.S. – En un esfuerzo sin precedentes por conciliar el turismo de masas con la conservación ambiental, las autoridades de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP), en coordinación con el Ayuntamiento de La Paz, han consolidado este 2025 un esquema de acceso estrictamente controlado para Playa Balandra.

A partir de este ciclo, los visitantes nacionales y extranjeros que deseen ingresar al Área de Protección de Flora y Fauna deberán realizar una planificación digital previa. La medida central es la adquisición obligatoria de un brazalete de conservación, el cual genera un código QR que debe ser presentado en el filtro de acceso. Esta “pulsera digital” es ahora el único documento válido para transitar por el santuario, eliminando las antiguas filas físicas y la incertidumbre de los viajeros.

Horarios y logística de acceso
Para garantizar una experiencia de calidad y evitar la saturación, el ingreso se ha segmentado en dos turnos diarios. El primer bloque permite el disfrute de la playa desde las 08:00 hasta las 12:00 horas, mientras que el segundo turno inicia a las 13:00 y concluye a las 17:00 horas. Entre ambos periodos, se realiza una hora de veda para labores de limpieza y desalojo, asegurando que el aforo jamás supere las 450 personas simultáneas.

El costo de la conservación
El acceso al sitio tiene un costo de $120.00 MXN, destinado directamente a los fondos de mantenimiento de la CONANP. No obstante, el sistema mantiene un sentido de comunidad al exentar de este pago a los residentes locales de Baja California Sur (previa identificación oficial), así como a menores de 12 años y adultos mayores con credencial del INAPAM.

Un ecosistema en recuperación
La implementación de este protocolo responde a una necesidad urgente: mitigar el impacto ambiental acumulado por años. La restricción de flujo busca frenar la erosión de las dunas, permitir la regeneración natural de los manglares y mantener la pureza cristalina del agua que ha hecho famosa a esta laguna costera.
Ubicada a solo 25 kilómetros de la capital del estado, Balandra se distingue por ser una “alberca natural” de escasa profundidad, custodiada por el icónico “Hongo de Piedra”. Sin embargo, su belleza conlleva una responsabilidad; por ello, las autoridades recuerdan que el sitio opera bajo una política de “cero residuos”, prohibiendo estrictamente el uso de plásticos, el consumo de tabaco y el ingreso de mascotas.

Para los viajeros que buscan visitar este monumento natural en 2025, la recomendación es clara: la gestión debe realizarse a través del Portal Oficial de la CONANP con días de antelación, pues en este nuevo capítulo de Balandra, el orden es el mejor aliado de la naturaleza.


