Según revelaciones de medios estadounidenses como The New York Times y CNN, la Agencia Central de Inteligencia (CIA) llevó a cabo a finales de diciembre de 2025 el primer ataque documentado en suelo venezolano, dirigido a un muelle costero utilizado presuntamente por la organización criminal Tren de Aragua para almacenar y cargar drogas destinadas a su traslado por mar.

La operación, que involucró drones armados (incluyendo modelos MQ-9 Reaper desplegados desde bases en la región como Puerto Rico), destruyó la infraestructura portuaria objetivo. Fuentes cercanas a la operación, citadas bajo anonimato, enfatizaron que el sitio estaba vacío en el momento del impacto, por lo que no se registraron muertes ni heridos. Esto coincide con la declaración del presidente Donald Trump, quien confirmó públicamente que Estados Unidos había causado “una gran explosión en la zona del muelle donde cargan las drogas en los barcos”, aunque evitó especificar si fue la CIA o el ejército el responsable directo.

Este incidente representa una escalada notable en la estrategia antidrogas de la administración Trump contra el régimen de Nicolás Maduro. Hasta ahora, las acciones se habían limitado a interceptaciones y destrucción de embarcaciones sospechosas en aguas internacionales del Caribe y Pacífico oriental (más de 30 barcos afectados, con al menos 107 fallecidos reportados en total por el Pentágono). Trump había advertido repetidamente sobre posibles operaciones en tierra venezolano, y este ataque —ocurrido probablemente el 24 de diciembre— marca el inicio de esa fase, según analistas.

El gobierno venezolano no ha emitido un pronunciamiento específico sobre el evento, aunque figuras como el ministro del Interior, Diosdado Cabello, han denunciado en general “acoso, amenazas y ataques” por parte de Washington. Caracas interpreta estas acciones como intentos de desestabilización o cambio de régimen, en medio de un bloqueo naval a petroleros sancionados y decomisos de buques con crudo.

