En un ríspido encuentro televisivo, el vocero de Morena, Arturo Ávila, sacudió la mesa de debate de Azucena Uresti al presentar una radiografía histórica que dejó al panista Federico Döring sin margen de maniobra. Lo que comenzó como una crítica al envío de petróleo a Cuba, terminó en una lección de hemeroteca que puso en evidencia los privilegios que gobiernos anteriores otorgaron a la isla.

El “Efecto Bumerán” de la Crítica
La estrategia de la oposición de señalar el apoyo a Cuba como un error inédito se desmoronó cuando Ávila enlistó, uno a uno, los cheques en blanco que el PRI y el PAN firmaron en el pasado. “Este es el mejor ejemplo de que cuando ellos lo hacían, no había tema”, sentenció Ávila mientras Döring mantenía la mirada baja, revisando sus propios apuntes sin encontrar una respuesta sólida.

Las tres estocadas de la historia
Para silenciar los cuestionamientos, se recordaron tres momentos clave que la oposición preferiría olvidar:
- La era Salinas: Una inversión de 350 millones de dólares en la refinería Cienfuegos.
- El “efecto Fox”: La renovación del Acuerdo de San José para dar trato preferencial a Cuba en la compra de crudo.
- El perdón de Peña Nieto: La condonación masiva de la deuda de Cuba con Pemex, que alcanzó niveles cercanos al 70%.


