El Departamento del Tesoro de Estados Unidos, a través de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), anunció este 17 de diciembre de 2025 nuevas medidas contra el Cártel Santa Rosa de Lima (CSRL) y su máximo dirigente, José Antonio Yépez Ortiz, conocido como “El Marro”. Estas sanciones se enfocan en las actividades de extracción ilegal de hidrocarburos que financian a la organización y generan un mercado negro transfronterizo.
Fuentes como Infobae, Milenio, El Financiero y La Jornada coinciden en que, pese a la captura de “El Marro” en 2020 y su condena a 60 años de prisión, el líder sigue coordinando las operaciones del cártel desde la cárcel, según el informe oficial estadounidense.

Motivos detrás de las sanciones estadounidenses
La OFAC señala que la principal fuente de ingresos del CSRL proviene del hurto de combustible y petróleo de las instalaciones de Petróleos Mexicanos (Pemex), especialmente en Guanajuato. Esta práctica no solo priva al gobierno mexicano de recursos fiscales esenciales, sino que también perjudica a empresas energéticas estadounidenses al alimentar un comercio ilícito en ambos lados de la frontera.
Además, estas actividades han contribuido significativamente al incremento de la violencia en Guanajuato, uno de los estados más afectados por homicidios en México, debido al enfrentamiento con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
El cártel utiliza tácticas como el soborno a trabajadores de Pemex, perforaciones clandestinas en ductos, robos directos en refinerías y secuestros de pipas. El combustible sustraído se comercializa en mercados negros de México, Estados Unidos y Centroamérica. En particular, el crudo se introduce de contrabando a territorio estadounidense, camuflado como residuos peligrosos para burlar controles aduaneros e impuestos.
Origen del conflicto entre el CSRL y el CJNG por el control del huachicol
En las primeras décadas del siglo XXI, el robo de combustible en Guanajuato lo realizaban principalmente grupos locales. Sin embargo, desde 2017, la región se convirtió en un campo de batalla entre el CSRL y el CJNG por el dominio de esta actividad ilegal y las rutas de narcotráfico.
El CSRL se afianzó en zonas estratégicas como Salamanca, Irapuato, Celaya y Villagrán, donde pasan importantes ductos de Pemex. Por su parte, el CJNG, bajo el mando de Nemesio Oseguera Cervantes (“El Mencho”), buscó expandirse en el estado atraído por el lucrativo negocio del huachicol.
En octubre de 2017, el Cártel Santa Rosa de Lima difundió un video declarando abiertamente la guerra al CJNG. Desde entonces, la rivalidad ha provocado un aumento drástico en los índices de violencia, consolidando a Guanajuato como epicentro de conflictos relacionados con el robo de combustibles.
Estas sanciones bloquean cualquier activo o interés económico del CSRL y de “El Marro” en Estados Unidos o bajo control de personas estadounidenses, según reportes coincidentes de medios como El País, Bloomberg y el propio Departamento del Tesoro.

