La Doctrina Monroe, enunciada en 1823 por James Monroe en su informe al Congreso de los Estados Unidos, establecía que cualquier intervención de potencias extranjeras en el continente americano sería considerada una agresión hacia los propios Estados Unidos. Esta doctrina se sintetizaba en la frase “América para los americanos” y al principio sirvió para consolidar la independencia de los países de América Latina pero muy pronto degeneró en el odioso lema de “América para los Estados Unidos”.

Con el brutal, cínico, y criminal secuestro del presidente de Venezuela Nicolás Maduro, el asesinato de sus guardias de seguridad, y la violación a todas las normas y principios de Derecho Internacional por parte de Trump, dicha doctrina llega a su fin.
Si Donald Trump insiste en amenazar con muerte, y destrucción a los países de América Latina si no entregan dócilmente sus recursos naturales, Estados Unidos no podrá prevalecer y sólo acelerará su declive. Esta mentalidad o propósito delincuencial y criminal de parte de Donald Trump solo logrará unir a toda América Latina, al Sur Global y a los países y pueblos del mundo incluso la mayoría del pueblo norteamericano, junto con los poderosos gobiernos de China y de Rusia, en contra de Donald Trump y su equipo que tarde o temprano acabarían tras las rejas en forma muy merecida. Como bien lo dijo el presidente Andrés Manuel López Obrador, en su misiva dirigida a Donald Trump “No olvide que la efímera victoria de hoy puede ser la contundente derrota del mañana.” La Doctrina Monroe provocaría su antítesis que sería “Todos contra Trump”, lo cual traería como síntesis el renacimiento de América unida en un mundo multipolar con Donald Trump expulsado para siempre de la escena política.

El otro camino viable para Trump, es el que ya había apuntado desde el inicio de su mandato el presidente Andrés Manuel López Obrador hace siete años en el marco de las negociaciones del Tratado de Libre Comercio y que ahora impulsa también la presidenta Sheinbaum, esto es, la unión de toda América para un desarrollo común y compartido entre todos los países del continente en un plano de igualdad y de respeto a las soberanías y a la autodeterminación de los pueblos, para poder enfrentar en el plano económico y en buena lid, a la poderosa competencia de la gigantesca China.
En ambos casos la doctrina Monroe está muerta.
En última instancia, el único camino posible y verdaderamente viable es el desarrollo común y respetuoso de los países del continente americano. Si Trump insiste en su postura amenazante, depredadora, abiertamente criminal, Rusia y China, junto con los demás países integrantes de los BRICS y los países del Sur Global, tomarán el liderazgo en la construcción de un mundo multipolar, más justo, más equitativo, viable, que sólo pueden vislumbrar verdaderos hombres de estado o de vocación universal.

Esta última, como hemos dicho, es también la postura de nuestra presidenta Claudia Sheinbaum Pardo quien continúa con el liderazgo que le cedió el pueblo de México en un fantástico relevo al gran presidente que fue el presidente Andrés Manuel López Obrador.
Un mensaje más a la presidenta de México, que con tanta dignidad y carácter ha dirigido los destinos de México, un comentario que podría parecer machista pero en este caso lo es para bien. Señora presidenta, tenga Usted la absoluta certeza, si Usted como mujer da un paso al frente en la defensa de la patria, ningún hombre de este país se quedará atrás.
Maestro Jesús Torres Gómez
Profesor de la Escuela Internacional de Derecho y Jurisprudencia.
Redes sociales:
X: https://twitter.com/reviraciones?s=11
Tiktok: https://www.tiktok.com/@reviraciones?_r=1&_t=ZS-92qoySum5pP

