La política en la Ciudad de México no descansa, y esta vez el ring de batalla se trasladó a una causa que toca fibras muy sensibles: el bienestar de miles de perros y gatos. La dirigente nacional de Morena, Luisa María Alcalde, salió a la defensa pública de la Jefa de Gobierno, Clara Brugada, tras las críticas recibidas por la gestión del desalojo y rescate de los animales del emblemático Refugio Franciscano.
No es un secreto que el refugio lleva años en una batalla legal por el predio que ocupa en Santa Fe. Sin embargo, lo que llamó la atención fue la contundencia con la que Alcalde abordó el tema. Según la líder morenista, la administración de Brugada no solo ha actuado bajo el marco de la ley, sino con una sensibilidad que, según ella, les falta a sus detractores.

El dardo contra la oposición
Alcalde no se guardó nada. Al referirse a las críticas de los partidos de oposición, usó un término que ya está dando de qué hablar: “pseudoanimalistas”. La funcionaria sostiene que esos grupos políticos solo usan la bandera del rescate animal para ganar clics o atacar al gobierno, pero que, en la práctica, no ofrecen soluciones reales ni se preocupan por el fondo del problema habitacional del refugio.
”Es fácil tomarse la foto y gritar en redes, pero lo difícil es mover la maquinaria del Estado para que esos seres sintientes no queden en la calle”
comentó en esencia la dirigente, subrayando que Brugada ha priorizado que ningún animal sea sacrificado ni abandonado a su suerte durante el proceso de transición.
Un conflicto con historia
Para entender el peso de estas declaraciones, hay que recordar que el Refugio Franciscano ha sido hogar de más de mil animales. El desalojo, ordenado por jueces debido a litigios con propietarios privados, puso a la ciudad en una situación límite. Brugada ha insistido en que su gobierno está facilitando el traslado a nuevos santuarios, algo que Alcalde celebra como un triunfo de la “humanidad sobre la burocracia“.

Es una de esas situaciones donde la gestión pública se vuelve personal. Mientras el Gobierno de la CDMX intenta mediar entre la ley de propiedad privada y el derecho animal, la narrativa política se vuelve más filosa. Al final del día, más allá de los adjetivos como “pseudoanimalistas” o las defensas apasionadas en redes, lo que la gente espera es que los peludos del Franciscano tengan un techo seguro. Por ahora, el respaldo de Alcalde deja claro que Morena cerrará filas con Brugada en este tema, sin importar cuánto ladre la oposición.

