El ambiente político en Estados Unidos está que arde, y esta vez el protagonista de la noticia no es un político de carrera, sino alguien que ya nos tiene acostumbrados a no morderse la lengua: Mark Ruffalo. El actor, conocido tanto por sus papeles en la pantalla como por su activismo sin filtros, se lanzó con todo contra el expresidente Donald Trump y el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).

Ruffalo vs. La narrativa del miedo
No es secreto que Ruffalo tiene una conexión especial con Minneapolis, ciudad donde vivió parte de su juventud, y verla convertida en el centro de un discurso político agresivo parece haber sido la gota que derramó el vaso. Todo estalló tras el asesinato de una mujer en dicha ciudad, un crimen que, según el actor, está siendo “utilizado de forma asquerosa” para justificar redadas masivas y políticas migratorias de mano dura.
A través de sus redes, el actor no se anduvo con rodeos. Tachó de “bajeza” que Trump use el dolor de una familia para alimentar su agenda de “Operation Aurora” y las deportaciones masivas. Ruffalo fue directo al grano: para él, no se trata de justicia para la víctima, sino de crear un clima de terror que beneficia a la narrativa republicana de cara a los movimientos políticos de 2026.
El dardo contra ICE
Pero Ruffalo no solo se quedó en la crítica a Trump. También le repartió leña a ICE. El actor cuestionó la efectividad y la ética de la agencia, sugiriendo que su enfoque actual solo fractura comunidades sin atacar realmente las causas de la violencia.
En sus publicaciones, que ya son virales, se nota ese toque personal de quien conoce las calles de las que habla. Ruffalo insiste en que Minneapolis es una ciudad de acogida y que convertirla en un campo de batalla retórico es una falta de respeto para quienes viven ahí.

¿Por qué importa esto ahora?
Aunque no es la primera vez que el actor de pone asi por la política, la intensidad de este mensaje llama la atención. No solo es una crítica al manejo de la seguridad, sino un ataque frontal a cómo se gestiona la información tras una tragedia.
“No se puede pedir seguridad mientras se siembra odio”, fue una de las frases que más resonó en su descargo.
Por ahora, ni el equipo de Trump ni los voceros de ICE han respondido directamente al actor, pero la conversación ya está puesta sobre la mesa. Lo que queda claro es que, mientras algunos buscan votos en el miedo, Ruffalo está decidido a usar su megáfono para exigir que no se use la tragedia como combustible electoral.

