El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, se encuentra en el centro de una intensa controversia política tras la firma del nuevo “Plan de Acción sobre Minerales Críticos” con el gobierno de Estados Unidos. Mientras el funcionario defiende el pacto como una victoria estratégica para la industria nacional, sectores opositores y defensores de la soberanía energética denuncian lo que consideran una “entrega” de recursos estratégicos, particularmente el litio.

El Acuerdo: ¿Qué se pactó realmente?
El miércoles 4 de febrero de 2026, Ebrard y el representante comercial de EE. UU., Jamieson Greer, formalizaron un marco de colaboración que busca blindar las cadenas de suministro frente a la influencia de potencias externas, principalmente China. El plan incluye:
- Identificación de recursos: Una lista de 60 minerales (incluyendo cobre, níquel y litio) que ambos países consideran vitales.
- Precios y Mercado: La exploración de “precios mínimos” y mecanismos para evitar disrupciones en el mercado de Norteamérica.
- Seguridad Nacional: Un alineamiento con las políticas de Washington para asegurar que los minerales extraídos en la región se utilicen en la industria tecnológica y automotriz del bloque T-MEC.

“No hay entrega”, afirma Economía
Ante los señalamientos de que México está cediendo el control del litio —el cual fue nacionalizado en 2023—, Marcelo Ebrard fue tajante. Durante la Instalación del Comité Promotor de Inversiones, el secretario aseguró que el acuerdo se basa en el respeto mutuo a la soberanía.
“Se respetarán las normas legales y la Constitución. El litio es patrimonio nacional, pero la colaboración para su aprovechamiento industrial es necesaria para que México no se quede fuera de la revolución tecnológica”, señaló el funcionario.
La Controversia: Críticas por “Sometimiento”
A pesar de las aclaraciones oficiales, la narrativa de una “traición” ha cobrado fuerza en redes sociales y círculos políticos. Los críticos señalan tres puntos de alarma:
- Presión de Washington: Se especula que el acceso a los minerales fue una de las “monedas de cambio” que utilizó la administración de Donald Trump para suavizar las amenazas de aranceles contra México.
- El Factor China: El acuerdo obliga a México a alejarse de inversiones chinas en el sector minero, lo que algunos analistas ven como una pérdida de autonomía en la política exterior.
- Conflictos con la Ley Minera: Organizaciones civiles advierten que este plan podría facilitar que empresas estadounidenses obtengan beneficios que la ley actual reserva estrictamente para el Estado mexicano.
No hubo traición, AMLO estaba de acuerdo con producir en américa lo que importaban de China:

