CIUDAD DE MÉXICO – El Gobierno de México, encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum, ha confirmado que se encuentra realizando “todas las gestiones diplomáticas” necesarias para reanudar el envío de crudo a Cuba. Esta decisión surge tras la suspensión temporal de los cargamentos para evitar represalias comerciales por parte de la administración de Donald Trump.

Un freno estratégico ante la amenaza de aranceles
En sus recientes conferencias matutinas, la mandataria mexicana aclaró que, si bien México mantiene su política de solidaridad histórica con la isla, los envíos de petróleo se detuvieron a inicios de febrero de 2026. El objetivo principal es proteger la economía nacional frente a las advertencias de Washington sobre la imposición de aranceles generalizados a países que provean energía a Cuba.
- Vía diplomática: México está negociando directamente con Washington para encontrar un esquema que permita el suministro sin activar sanciones comerciales.
- Contratos vs. Ayuda: Sheinbaum precisó que la mayor parte del petróleo enviado anteriormente se realizaba bajo contratos comerciales de Pemex, y solo una fracción era ayuda humanitaria.
- El factor T-MEC: El gobierno busca evitar cualquier fricción que ponga en riesgo la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) prevista para este año.

Ayuda humanitaria como alternativa inmediata
Ante la imposibilidad técnica de enviar crudo en este momento, México ha optado por reforzar el apoyo mediante otros insumos. Esta semana, dos buques de la Armada de México zarparon desde Veracruz con más de 800 toneladas de ayuda, que incluyen:
- Alimentos de primera necesidad (frijol y leche en polvo).
- Artículos de higiene personal.
- Insumos médicos para mitigar la crisis energética que afecta los servicios básicos en la isla.
“Consideramos que es muy injusto que se ponga aranceles a quien envía petróleo a Cuba. Vamos a seguir ayudando con ayuda humanitaria, pero no pondremos en riesgo a México”, afirmó la presidenta.

¿Qué sigue para la relación bilateral?
El éxito de estas gestiones dependerá de la flexibilidad de la Casa Blanca y de la evolución de las tensiones en la región. Por ahora, el canciller mexicano mantiene abiertos los canales de comunicación para demostrar que el apoyo a Cuba tiene un carácter humanitario y no representa un desafío a la política exterior estadounidense.

