El expresidente Barack Obama y la exprimera dama Michelle Obama publicaron una carta pública en la que condenaron la muerte del enfermero Alex Pretti, presuntamente a manos de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), y exigieron rendición de cuentas por el uso letal de la fuerza.
En su pronunciamiento, los Obama calificaron el caso como una tragedia nacional y advirtieron que refleja un deterioro preocupante de los valores democráticos y del respeto a los derechos humanos en Estados Unidos.

Críticas a operativos migratorios
El matrimonio Obama señaló que recientes operativos del ICE han generado temor, tensión y rechazo social, especialmente en ciudades donde se ha intensificado la presencia de agentes federales.
También cuestionaron tácticas como el uso de agentes encapuchados y despliegues agresivos, que, afirmaron, parecen diseñados para intimidar a comunidades y autoridades locales.
En la carta, citaron a exfuncionarios del Departamento de Seguridad Nacional que han calificado estas acciones como ilegales, crueles y vergonzosas, señalando que dichas prácticas han derivado en tiroteos mortales contra ciudadanos estadounidenses, incluyendo el caso de Renee Nicole Good.
Llamado a frenar la violencia
Aunque reconocieron que los agentes federales enfrentan situaciones de alto riesgo, los Obama subrayaron que la aplicación de la ley debe hacerse dentro del marco legal y con supervisión estricta.

“Los estadounidenses esperan que las fuerzas del orden actúen de manera legal, responsable y coordinada con autoridades estatales y locales para garantizar la seguridad pública”, señalaron.
Señalamientos contra la administración Trump
En su mensaje, el expresidente criticó la respuesta del gobierno de Donald Trump, al considerar que no ha priorizado investigaciones serias ni mecanismos de responsabilidad por el uso de fuerza letal.
Aseguró que la administración ha optado por escalar el conflicto con declaraciones que no estarían respaldadas por evidencia y que incluso contradicen videos difundidos públicamente.

“Esto tiene que detenerse”
Barack y Michelle Obama concluyeron con un llamado directo a detener la violencia, revisar las políticas migratorias y trabajar de manera conjunta con autoridades estatales y locales, como el gobernador de Minnesota y el alcalde de Minneapolis, para evitar más muertes y restaurar la confianza pública.

