Esta mañana, durante la conferencia “Mañanera del Pueblo”, se presentó el caso de Abraham Mendieta, asesor y analista político vinculado a Morena, quien denunció que el Gobierno de Chihuahua, encabezado por Maru Campos, le retiró los permisos para realizar sus “Mesas de Diálogo con el Pueblo” en espacios públicos de la entidad.

El conflicto en Chihuahua
El planteamiento expuesto ante la presidenta señaló que no solo se le han negado espacios públicos para sus asambleas informativas, sino que además enfrenta una presunta persecución judicial, la cual —según se denunció— busca amedrentarlo por su labor de comunicación política y cercanía con la ciudadanía en el estado.

Ante esta situación, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo respondió de manera contundente:
“Pues que ponga otra silla”.
Con esta frase, Sheinbaum dio a entender que el derecho a informar, dialogar y organizarse no debe depender de un permiso oficial ni de un mobiliario específico; si se le retira el espacio o la mesa, la actividad política debe continuar en la calle, junto a la gente.
La mandataria reiteró que nadie debe ser perseguido por informar ni por reunirse con la ciudadanía, y lanzó una crítica directa a quienes —dijo— hablan de libertad, pero la ejercen de forma selectiva.
“Ellos hablan de libertad, pero es una libertad muy restringida, solo para quienes piensan como ellos. Si no dejan entrar a alguien a escuchar, es porque tienen miedo al debate”, afirmó.

Este cruce de declaraciones se da en un contexto en el que la CPAC ha buscado ganar presencia en México, atrayendo a figuras internacionales, mientras el Gobierno Federal sostiene que estos movimientos representan intereses contrarios a la transformación social que vive el país.

