“Caso cerrado” sentenció Norma Piña (ex presidenta de la corte) cuando falllaba a favor de la empresa FEMSA por un monto aproximado de 2,868 millones de pesos correspondiente al ejercicio fiscal de 2011 porque El SAT le sacó una “tarjeta roja” a FEMSA, exigiéndole casi 3,000 millones de pesos de impuestos que no pagó en 2011. FEMSA, siendo un gigante, se defendió con los mejores abogados durante años.

¿Bajo qué argumentos perdonó Norma piña esa deuda? El ambiente era muy técnico y protector de las formas legales. En junio de 2024, un tribunal de menor rango dijo:
“El SAT se tardó demasiado en cobrar, ya caducó el tiempo. FEMSA no paga”.
Cuando el caso llegó a la Corte de Norma Piña, la mayoría de los ministros aplicaron el criterio de que lo que ya se decidió, no se toca. Era una victoria total para la empresa

Pero entonces llegó el gran cambio. Tras la Reforma Judicial de 2025, la estructura de la Corte se transformó por completo. Norma Piña renunció (su salida fue efectiva en agosto de 2025) y con ella se fue esa visión de “no tocar” los casos de las grandes empresas a las que muchas de ellas defendió, pero ahora por el nuevo presidente de la Corte, Hugo Aguilar Ortiz. Esta “Nueva Corte” llegó con una mentalidad diferente: priorizar el “bien social” y el dinero del pueblo sobre los tecnicismos de los abogados.

Esto ha generado mucho disgusto por parte de los empresarios por los cambios de decisión que califican como inconstantes, esto porque:
El lunes la Corte vota (8 contra 1) no revisar el caso de FEMSA. Parecía que la empresa ya se había librado para siempre y el jueves La ministra Lenia Batres (quien se quedó de la administración anterior pero con la nueva visión) alza la mano y dice:
“¡Momento! No podemos dejar pasar 3,000 millones de pesos solo por un plazo de tiempo. Es dinero del país”.

En un movimiento que sorprendió a todos, 6 ministros cambiaron su voto en menos de una semana. Decidieron reabrir el expediente que ya estaba “cerrado” y traerlo a la Corte para juzgarlo ellos mismos

Hoy, en enero de 2026, la protección que FEMSA sentía tener con la administración de Norma Piña se ha desvanecido. La “Nueva Corte” de Hugo Aguilar ya no está viendo si el SAT se tardó un día más o un día menos; están viendo el tamaño del cheque.
Las noticias dicen que esto “afecta” a FEMSA porque las reglas del juego cambiaron a mitad del partido ahora a favor de los más necesitados pues hoy, Eva Gonda, la dueña de FEMSA y los Oxxo, tiene una fortuna de 5,700 millones de dólares, recientemente valuada así por la revista Forbes y ahora tendrá que pagar.


