CIUDAD DE MÉXICO – La reciente reapertura de un salón de belleza y peluquería dentro de las instalaciones del Senado de la República ha desatado una ola de críticas por parte de la oposición, quienes acusan una falta a la política de “austeridad republicana”. Sin embargo, legisladores de la bancada mayoritaria han salido a precisar que, a diferencia de administraciones pasadas, este servicio no es gratuito.

El origen de la discordia
La controversia escaló tras la difusión de imágenes de la senadora Juanita Guerra (PVEM) utilizando las instalaciones. Figuras de la oposición, encabezadas por críticas de Alejandro “Alito” Moreno, señalaron el espacio como un “privilegio innecesario” en tiempos de crisis.
No obstante, la narrativa de la oposición omitió antecedentes históricos clave:
- El pasado del PRI: Investigaciones señalan que este tipo de servicios operaban desde el sexenio de Enrique Peña Nieto. En 2017, el gasto reportado por mantenimiento de peluquería y estética ascendía a 1.2 millones de pesos anuales con cargo al presupuesto público.
- El cierre en 2018: Fue precisamente bajo el liderazgo de Ricardo Monreal (Morena), al inicio de la anterior legislatura, cuando se ordenó el cierre de dicho espacio por considerarlo un privilegio excesivo financiado por los ciudadanos.

La respuesta de Morena: “Cada quien paga lo suyo”
Ante los señalamientos, la senadora Laura Itzel Castillo y otros representantes de la Mesa Directiva aclararon que la reapertura del espacio responde a una cuestión de logística para quienes participan en sesiones de larga duración, pero bajo reglas estrictamente distintas a las del pasado.
“No es nada fuera de lo normal. El servicio no es gratuito; cada legislador o legisladora cubre el costo de lo que solicita de su propio bolsillo”, puntualizó Castillo.

Bajo la actual administración de Adán Augusto López en la Jucopo, el salón funciona como una concesión de espacio donde el profesional cobra por su trabajo directamente al cliente (el senador), eliminando la partida presupuestaria que anteriormente obligaba a los contribuyentes a pagar por cortes, tintes y maquillaje de los funcionarios.
Tabla Comparativa: El Senado antes y después
| Concepto | Era PRI / PAN (Pre-2018) | Era Actual (2026) |
| Costo al erario | 1.2 Millones de pesos aprox. | $0 pesos |
| Pago del servicio | Subsidiado por impuestos | Pago individual por legislador |
| Estatus del local | Privilegio institucional | Concesión de espacio por logística |
Análisis: Mientras la oposición intenta capitalizar el hecho como un acto de opulencia, los datos indican que el modelo actual rompe con el esquema de 2017, donde el ciudadano absorbía los gastos estéticos de la clase política. La queja de “Alito” Moreno ha sido calificada por simpatizantes del oficialismo como “contradictoria”, dado que el servicio se instauró originalmente durante las gestiones de su propio partido.

