Recientemente el gobierno de China ha exigido formalmente a Estados Unidos la liberación inmediata de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores. Esta postura surge a raíz de los sucesos ocurridos en los primeros días de enero de 2026
Contexto de la captura
El 3 de enero de 2026, fuerzas militares de Estados Unidos llevaron a cabo una operación en territorio venezolano que culminó con la captura de Nicolás Maduro y Cilia Flores. Según los reportes oficiales de la administración estadounidense, ambos fueron extraídos de Venezuela y trasladados a suelo norteamericano para enfrentar procesos judiciales pendientes.
La exigencia de China
Tras confirmarse la detención, el Ministerio de Relaciones Exteriores de China, a través de su portavoz Lin Jian, emitió una declaración oficial en la que expresó su “grave preocupación” y condena enérgica. Los puntos principales de la exigencia china son: Condena al uso de la fuerza: Beijing calificó la operación como un “uso descarado de la fuerza” y un acto “hegemónico” que vulnera la soberanía de un Estado independiente.

Violación del derecho internacional: China sostiene que Washington ha transgredido los principios de la Carta de las Naciones Unidas y las normas fundamentales de las relaciones internacionales.
Demanda de liberación: El gobierno chino instó a Estados Unidos a garantizar la seguridad personal de Maduro y su esposa, y a liberarlos de manera inmediata, argumentando que este tipo de acciones amenazan la paz y la estabilidad de América Latina.
Situación legal y paradero actual
Actualmente, Nicolás Maduro y Cilia Flores se encuentran bajo custodia federal en el Metropolitan Detention Center (MDC) de Brooklyn, en Nueva York. Se les acusa formalmente de cargos relacionados con: Narcoterrorismo y conspiración: Vínculos con el envío masivo de drogas hacia Estados Unidos a través del denominado “Cartel de los Soles”. Cooperación con grupos irregulares: Colaboración con organizaciones como las FARC y el ELN para el tráfico de estupefacientes.

Reacciones internacionales adicionales
Además de China, otros aliados estratégicos de Caracas como Irán y Rusia se han sumado a la exigencia de liberación, tildando la captura de “secuestro ilegal”. Por su parte, en Venezuela, el Tribunal Supremo de Justicia designó a la vicepresidenta Delcy Rodríguez como presidenta encargada tras la ausencia forzada del mandatario.

Respuesta Estadunidense
Hasta el momento, la respuesta de Estados Unidos ante las exigencias de China ha sido de rechazo absoluto y reafirmación de su autoridad judicial, evitando cualquier concesión diplomática. La administración estadounidense ha centrado su discurso en la legalidad penal de la captura por encima de las quejas sobre soberanía política.

