Ciudad de México, 5 de enero de 2026.—
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, expresó un rechazo contundente a cualquier forma de intervención militar extranjera, luego de los acontecimientos ocurridos en Venezuela, donde el gobierno de Estados Unidos afirmó haber capturado al presidente Nicolás Maduro tras una operación armada de gran escala.
Durante su conferencia matutina desde Palacio Nacional, la mandataria subrayó que la postura de México es clara e invariable: no a la intervención en los asuntos internos de otros países. Recordó que la historia de América Latina ha demostrado que las invasiones y acciones unilaterales no generan democracia ni bienestar, sino inestabilidad y violencia.
“Los pueblos tienen el derecho exclusivo de decidir su destino. La soberanía, la autodeterminación y el respeto entre Estados no son negociables”, afirmó Sheinbaum al leer un posicionamiento oficial.
Los ataques estadounidenses, registrados la madrugada del sábado 3 de enero, incluyeron bombardeos en Caracas y otras regiones venezolanas. Washington aseguró que la operación tuvo como objetivo detener a Maduro y a su esposa, Cilia Flores, quienes habrían sido trasladados a territorio estadounidense para enfrentar cargos criminales. Posteriormente, se informó que Delcy Rodríguez asumió como presidenta interina en medio de una crisis institucional y denuncias por víctimas civiles y militares.
Sheinbaum enfatizó que la Carta de las Naciones Unidas y el derecho internacional establecen con claridad la prohibición del uso de la fuerza y la obligación de respetar la integridad territorial de los Estados, principios que —dijo— deben prevalecer en el siglo XXI.
“La acción unilateral y la invasión no pueden ser la base de las relaciones internacionales. No conducen a la paz ni al desarrollo”, señaló.
México no aceptará intervención extranjera
Ante cuestionamientos sobre una posible acción similar de Estados Unidos en México, la presidenta descartó ese escenario y aseguró que su gobierno no lo permitiría bajo ninguna circunstancia.

“En México manda el pueblo. Somos un país libre, independiente y soberano. Hemos sido claros: no aceptamos intervenciones, y además no son necesarias”, afirmó.
Sheinbaum reconoció que existen retos en materia de seguridad y violencia vinculada al crimen organizado, pero sostuvo que estos problemas no se resuelven con tropas extranjeras, sino con políticas internas, cooperación internacional basada en el respeto mutuo y atención a las causas estructurales.
Antes de concluir, la mandataria llamó a la unidad nacional y lanzó una crítica a quienes, dijo, promueven la intervención externa como solución política.
“Buscar apoyo extranjero para intereses personales o políticos no fortalece al país. Defender la soberanía debe ser una causa común”, sentenció.

