Lo que debía ser una noche de estrenos y glamur en las montañas de Utah terminó convirtiéndose en un manifiesto político. Durante la premiere de su nueva película The Gallerist este sábado 24 de enero, las actrices Natalie Portman y Jenna Ortega no se guardaron nada al condenar lo que llamaron una “ola de impunidad” que protege a los agentes del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE). La molestia no es gratuita.
El ambiente ya venía caldeado tras los recientes incidentes en Minneapolis y Los Ángeles, donde operativos de la agencia terminaron en tiroteos fatales. Portman, conocida por no morderse la lengua en temas sociales, fue tajante ante los micrófonos: calificó al gobierno y a las tácticas del ICE como “abusivas y totalitarias“, exigiendo que la administración de Trump deje de dar carta blanca a los agentes involucrados en muertes de civiles.

Un frente unido contra la impunidad
Por su parte, la joven Jenna Ortega, que se ha vuelto una voz clave para la comunidad latina en Hollywood, respaldó cada palabra. La crítica central de las actrices —a la que también se sumó la directora Olivia Wilde— apunta a que la Casa Blanca no solo respalda estas acciones bajo una retórica de “mano dura“, sino que activamente bloquea los procesos judiciales contra los oficiales responsables.
“No podemos llamar justicia a un sistema que permite disparar primero y preguntar después, sin que haya consecuencias reales“, comentaron fuentes cercanas al círculo de las artistas.
Qué hay detrás de la protesta?
La tensión ha escalado este domingo 25 de enero debido a:
- El tiroteo en Minneapolis: Un evento que ha dejado a la ciudad en vilo y ha puesto al Departamento de Seguridad Nacional bajo la lupa.
- La inacción judicial: El reclamo de que la administración está priorizando la protección de sus agentes sobre el debido proceso.
- El “Shutdown” en puerta: El Congreso está en plena batalla por el presupuesto de seguridad, y este escándalo le ha dado a la oposición demócrata la munición necesaria para frenar los fondos destinados al ICE si no hay reformas claras.

Al final del día, lo que vimos en Sundance no fue solo promoción de cine. Fue el recordatorio de que, en el Hollywood de 2026, el silencio ya no es una opción para las grandes estrellas, especialmente cuando sienten que las políticas migratorias están cruzando líneas rojas de derechos humanos.

