El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sostuvo este jueves un encuentro privado con la líder opositora venezolana María Corina Machado en la Casa Blanca, en lo que representa su primer acercamiento directo desde la reciente captura de Nicolás Maduro en Venezuela.

La reunión se llevó a cabo durante un almuerzo a puerta cerrada, sin acceso a medios de comunicación, en un comedor privado de la residencia presidencial. De acuerdo con la agenda oficial, el encuentro comenzó al mediodía en Washington y se desarrolló fuera del protocolo habitual, ya que Machado ingresó por una puerta lateral, reservada para visitantes que no ostentan cargos de Estado.
La cita ocurre en un momento clave para la política venezolana, luego de que Maduro y su esposa, Cilia Flores, enfrentan procesos judiciales en Estados Unidos por delitos relacionados con narcotráfico, mientras Delcy Rodríguez funge como presidenta encargada con respaldo internacional.

Trump no cambia su postura sobre la oposición venezolana
Pese al simbolismo del encuentro, la Casa Blanca dejó claro que la posición del mandatario estadounidense no se ha modificado. La portavoz presidencial, Karoline Leavitt, reiteró que Trump no considera que Machado cuente con el respaldo interno suficiente para encabezar una transición política en Venezuela.
“La evaluación del presidente es realista y está basada en informes de seguridad nacional y asesoría estratégica. Su opinión no ha cambiado”, señaló Leavitt ante la prensa.
No obstante, la vocera reconoció a Machado como “una voz valiente y relevante” para amplios sectores de la sociedad venezolana y aseguró que Trump tenía interés en escuchar directamente su visión sobre la situación del país.
Contexto político y tensiones diplomáticas
El encuentro se produjo un día después de que Trump sostuviera una conversación telefónica con Delcy Rodríguez, centrada en temas como energía, comercio, minerales estratégicos y seguridad regional, lo que refuerza la percepción de que Washington mantiene canales abiertos con el poder efectivo en Caracas.

En semanas recientes, Machado ha buscado acercarse políticamente a Trump, incluso expresando su intención de compartir con él el Premio Nobel de la Paz, aspiración que fue desestimada por el propio comité del galardón al recordar que el reconocimiento no es transferible.
Aunque la reunión marca un gesto diplomático relevante, el mensaje desde la Casa Blanca es claro: el diálogo existe, pero sin respaldo político explícito a la líder opositora para encabezar el futuro de Venezuela.

