La administración de los Estados Unidos ha intensificado una presión sin precedentes sobre Venezuela para que rompa sus vínculos estratégicos y económicos con China, Rusia, Irán y Cuba. Esta situación se enmarca en un contexto de cambio drástico tras la operación militar estadounidense denominada “Resolución Absoluta” el pasado 3 de enero de 2026.
El contexto de la exigencia
Tras la captura de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses, Washington ha establecido una serie de condiciones estrictas al gobierno interino de Venezuela, actualmente bajo el mando de Delcy Rodríguez. Según fuentes diplomáticas y reportes de medios como ABC News y Reuters, el objetivo de la administración Trump es forzar un realineamiento total del país sudamericano hacia el bloque occidental.

Las demandas principales de EE. UU
- Ruptura de lazos económicos: Se exige el cese inmediato de acuerdos comerciales y financieros con China, Rusia e Irán, países que fueron los principales aliados del gobierno anterior para evadir sanciones.
- Expulsión de personal extranjero: La demanda incluye la salida de asesores militares, agentes de inteligencia y personal de seguridad provenientes de Cuba, Rusia y China.
- Exclusividad petrolera: Washington busca que Venezuela se asocie exclusivamente con empresas estadounidenses para la producción de crudo, priorizando el mercado de EE. UU. y desplazando a China como principal comprador.
- Control de la logística: Se ha solicitado el control de los envíos de petróleo para asegurar que el recurso no llegue a naciones bajo embargo o rivales estratégicos de Estados Unidos.
Reacciones internacionales
Esta postura ha generado fuertes tensiones globales:
China y Rusia: Han condenado las acciones como una violación a la soberanía y un acto de “intimidación”, defendiendo el derecho de Venezuela a elegir sus socios comerciales.
OEA: En una sesión reciente, países como México, Brasil, Colombia y Chile expresaron su preocupación por la injerencia externa, advirtiendo sobre los riesgos para la estabilidad democrática y la soberanía en la región.
Cuba: Ha denunciado la muerte de ciudadanos cubanos durante la intervención militar y rechaza la exigencia de expulsar a su personal civil y médico.


