El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, envió una advertencia directa a la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, al señalar que Washington está dispuesto a usar la fuerza si el gobierno venezolano no se alinea con sus objetivos estratégicos en la región.
La advertencia forma parte de un discurso preparado para el Senado estadounidense, en el que Rubio subraya que Rodríguez conoce el destino de Nicolás Maduro, capturado el pasado 3 de enero durante una operación militar estadounidense en Caracas. El exmandatario fue trasladado a Nueva York para enfrentar cargos relacionados con narcotráfico, acusaciones que él y su entorno han negado.

Presiones tras la caída de Maduro
Rodríguez asumió la presidencia interina luego de la detención de Maduro y su esposa, Cilia Flores, y desde entonces ha iniciado una serie de medidas que incluyen acuerdos energéticos, liberación de presos políticos y conversaciones diplomáticas con Washington, relaciones que estaban rotas desde 2019.

El presidente estadounidense Donald Trump ha descrito a la mandataria como una figura clave para la transición, pero ha dejado claro que el respaldo de su gobierno es condicionado y estratégico, especialmente en temas petroleros.
“Todas las opciones están sobre la mesa”
Durante su comparecencia ante legisladores, Rubio insistirá en que Estados Unidos espera no recurrir a una intervención directa, pero recalcó que no descartan el uso de la fuerza si otros mecanismos fallan.
El funcionario también defendió la operación del 3 de enero, señalando que no se trató de una guerra ni de una ocupación, sino de una acción puntual contra lo que calificó como “narcotraficantes acusados”. Además, afirmó que no hubo bajas estadounidenses y que la operación representó un logro estratégico de bajo costo para Washington.
Sin embargo, autoridades venezolanas han reportado más de 100 fallecidos durante los enfrentamientos, incluyendo civiles y combatientes extranjeros que intentaron proteger a Maduro.
Control energético y tensiones políticas
Trump ha exigido que el gobierno interino gobierne en favor de los intereses de las empresas petroleras estadounidenses, luego de anunciar que su administración asumió el control de las ventas de crudo venezolano.

Rubio afirmó que Rodríguez se ha comprometido a abrir el sector energético a compañías de Estados Unidos, otorgarles acceso preferente y suspender el suministro de petróleo a Cuba.
Críticas internas en Estados Unidos
Mientras tanto, el Partido Demócrata ha cuestionado la legalidad de la operación militar, acusando a la Casa Blanca de exceder sus facultades constitucionales al emplear fuerza sin autorización del Congreso. Rubio respondió que la acción fue limitada y no constituye una intervención militar prolongada.

